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Objetivo: Revisión del método utilizado para prevenir la legionelosis nosocomial y comunitaria.
Métodos: Se han revisado 294 artículos localizados con los términos Legionella y Prevención en los que se analizaba total o parcialmente algún método de prevención y control de la legionelosis.
Resultados: Durante los últimos años se han utilizado diferentes métodos para la desinfección de los circuitos de agua: hipercloración, desinfección térmica o por ozono, radiaciones ultravioleta, ionización por metales y otras técnicas. Se describen dichos métodos, así como las ventajas y desventajas de cada uno de ellos.
Conclusiones: La hipercloración y desinfección térmica siguen siendo los procedimientos más eficaces en situaciones de brotes epidémicos de legionelosis. La ionización cobre/plata puede ser un procedimiento eficaz para la prevención y control de la legionelosis. Las técnicas de desinfección no pueden tener éxito si carecen de una evaluación continua de su efectividad.
Introducción:
La legionelosis, enfermedad bacteriana de origen ambiental, constituye hoy día un problema de infección nosocomial y comunitario en nuestro país y fuera de él.
Desde 1982 se sabe que el reservorio principal y fuente de la enfermedad de la legionella lo constituye el sistema de distribución del agua y no solo las torres de refrigeración.
La prevención de la legionelosis nosocomial y comunitaria conlleva la necesidad de erradicar la Legionella pneumophila de los sistemas de distribución de agua, especialmente en el circuito de agua caliente.
Las modalidades de desinfección se pueden clasificar según se apliquen en todo el circuito del agua (sistémico) o en una parte del circuito. En el momento actual se emplean diferentes modalidades de desinfección: la desinfección con cloro, la desinfección térmica, la desinfección con ozono, las radiaciones ultravioletas y la ionización cobre/plata.
En este artículo se pretende revisar las ventajas, desventajas y la efectividad del método que se recomiendan para la prevención y control de la legionelosis. 1. Desinfección con cloro:
El cloro es un agente oxidante que se utiliza con éxito como desinfectante para controlar los patógenos del agua de consumo doméstico.
Se sabe que el cloro libre a concentraciones de 0,4 mg/L (0,4 ppm) puede inactivar la legionella en suspensión en 15 minutos in vitro. Sin embargo la legionella que se encuentra en las tuberías es más resistente al cloro. La supresión e inactivación de la L. pneumophila requiere más de 3 ppm, mientras que los niveles de cloro residual libre en el agua de consumo doméstico normalmente son menos de 1 ppm (15-16, 18-21) (en nuestro país entre 0,2- 0,8 ppm). Además el cloro se descompone al aumentar la temperatura del agua.
Método:
La hipercloración es uno de los métodos más utilizados en los hospitales. Se utiliza de dos maneras:
Hipercloración intensiva: inyección de cloro en el agua para alcanzar concentraciones de cloro entre 20-50 ppm a través del sistema. Después de un tiempo, el agua es drenada y el sistema es mezclado con entrada de agua, retornando los niveles de cloro residual libre a concentraciones habituales (0,5- 1 ppm).
Hipercloración continua: inyección continua de cloro adicional que puede ser introducido a través de hipoclorito cálcico, hipoclorito sódico o gas clorinado. A través de una bomba dosificadora se inyectan cantidades de sales clorinadas para alcanzar los niveles deseados de cloro residual libre (normalmente entre 2 a 6 ppm).
Experiencia clínica
La hipercloración continua se ha utilizado y se utiliza con éxito variable para controlar el crecimiento de la L. pneumophila.
Ventajas:
La principal ventaja de la cloración es su capacidad de mantener concentraciones residuales a través de todo el sistema de distribución y no- solo limitarse a zonas o áreas especificas.
Desventajas
Variabilidad de los niveles residuales como consecuencia de los cambios de calidad del agua y de los depósitos de material en los circuitos.
Corrosión de las tuberías.
Formación de bioproductos potencialmente carcinogénicos.
Eficacia marginal y limitada. Se sabe que la legionella es relativamente tolerante al cloro y que puede permanecer en presencia de quistes de Acanthamoeba.
Programas de mantenimiento preventivos.
Hay una falsa idea ampliamente extendida de que una buena practica en ingeniería y mantenimiento preventivo previene totalmente la colonización de la legionella. Sin embargo, hospitales que tienen programa de mantenimiento preventivo, incluyendo limpieza o pulverización de los tanques de agua caliente durante una semana anualmente, tuvieron similar probabilidad de contaminación de sus aguas con legionella que la de aquellos hospitales que no tenían dicho
programa. Incluso después de llevar a cabo apropiadas practicas de ingeniería para la prevención de legionelosis en 17 hospitales en Inglaterra y Gales, el 12% de ellos
(2 de 17) presentaron rebrote de legionella en sus sistemas de distribución de aguas. Los investigadores concluyeron que a los programas de mantenimiento preventivo hay que añadir cultivos regulares de muestras de agua de un numero limitado de áreas del hospital para evaluar y detectar la potencial recolonización de legionella. En una revisión sobre la enfermedad de los legionarios publicada en el número de septiembre-octubre del 2000 de la American Industrial Hygiene Association Journal
(AIHAJ), los autores manifiestan que solo un buen mantenimiento y tratamiento adecuado del agua no nos asegura que la legionella no aparezca y se multiplique en alguna parte del sistema de agua. Un buen mantenimiento es indispensable aunque no suficiente. Es preciso, según estos autores, llevar a cabo una vigilancia activa microbiológica, recogiendo periódicamente muestras ambientales para aislamiento de legionella y de esta manera controlar su multiplicación para la prevención primaria de brotes de legionelosis.
Conclusiones:
Ninguna técnica de desinfección puede tener éxito sin un protocolo de mantenimiento preventivo- limpieza y desinfección y un comité de seguimiento que permita la evaluación continua de la efectividad del método de desinfección implementado.
La recogida de muestras ambientales para el cultivo y aislamiento de L. pneumophila constituye la clave en la prevención de la legionelosis nosocomial y comunitaria.
El control de la legionelosis y su vigilancia ambiental en un hospital es una tarea interdisciplinaria donde deben trabajar coordinadamente personal de control de las infecciones, enfermería, mantenimiento- ingeniería, y personal de la administración.
Para la prevención a largo plazo de la Legionelosis en los sistemas de distribución del agua, los métodos más seguros son los métodos de desinfección sistémica.
La hipercloración y desinfección térmica siguen siendo los procedimientos más eficaces en situaciones de brotes epidémicos de legionelosis.
El cloro a elevadas concentraciones es eficaz en la prevención y control de la legionelosis.
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el REAL DECRETO 865/2003 completo.
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